el Gobierno cambió el esquema de privatización y definió qué hará con los fondos de la venta de trenes

El gobierno de Javier Milei modificó el esquema financiero previsto para la privatización de Belgrano Cargas y Logística y estableció un nuevo destino para los recursos que se obtengan por la venta del material rodante de la empresa estatal. A través del Decreto 718/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial, el Ejecutivo dispuso que el dinero proveniente tanto del remate público del material rodante como de la venta de los trenes que sean incluidos en los futuros contratos de concesión de las vías sea depositado en un fideicomiso que determinará el Ministerio de Economía.
El cambio establece que esos fondos tendrán un destino específico: financiar y pagar las obras que estarán a cargo de los concesionarios ferroviarios. La modificación alcanza al esquema establecido previamente por el Decreto 282/2026.
Qué estableció el decreto de Milei
El Decreto 718/2026 instruyó al Ministerio de Economía a implementar el nuevo fideicomiso y a establecer las normas operativas necesarias para su funcionamiento.
La cartera que conduce Luis Caputo también deberá determinar el precio de venta del material rodante que sea incluido en los contratos de concesión, tomando como referencia mínima la valuación realizada por el Tribunal de Tasaciones de la Nación. El decreto fue firmado por Javier Milei y Luis Caputo y entró en vigencia a partir de su publicación en el Boletín Oficial.
Privatización de Belgrano Cargas: cómo funcionará el nuevo esquema
Belgrano Cargas y Logística fue incluida entre las empresas sujetas a privatización por la Ley Bases. El esquema aprobado originalmente contempla una desintegración vertical de la compañía y la separación de sus actividades y bienes según cada unidad de negocio.
El Decreto 67/2025 había establecido que el material rodante sería vendido mediante remate público, mientras que las vías y sus inmuebles aledaños serían entregados mediante contratos de concesión de obra pública. También se contempló la concesión para el uso de los talleres ferroviarios.
En una primera instancia, el producido de la venta de los trenes debía ser destinado a un fideicomiso de obra o a otro instrumento financiero que definiera el Ministerio de Economía, con el objetivo de financiar las obras vinculadas con las vías que serían concesionadas.
Ahora, el Gobierno decidió avanzar con un mecanismo específico. Según argumentó en el decreto, la creación de un fideicomiso destinado exclusivamente a las obras permitirá administrar los recursos con mayor eficiencia y acelerar los desembolsos necesarios para cumplir con las obligaciones previstas en los contratos de concesión.
Qué pasará con el material rodante de Belgrano Cargas
Uno de los puntos centrales de la modificación es que los recursos generados por la venta de los trenes quedarán vinculados directamente con el financiamiento de las obras ferroviarias.
El nuevo decreto alcanza tanto al material rodante que sea vendido mediante remate público como a aquel que eventualmente sea incluido dentro de los contratos de concesión de las vías. En ambos casos, los fondos deberán ingresar al fideicomiso que determine Economía.
Además, el Ministerio de Economía quedó facultado para determinar el precio de venta del material rodante que sea incorporado a los contratos de concesión. Para establecer el valor mínimo de referencia deberá utilizarse la tasación del valor venal realizada por el Tribunal de Tasaciones de la Nación.
De esta manera, el Gobierno busca que los recursos obtenidos por la venta de activos ferroviarios queden afectados al desarrollo de infraestructura dentro del propio proceso de privatización.
El Gobierno busca acelerar las obras ferroviarias
En los fundamentos del decreto, el Ejecutivo sostuvo que el mecanismo anterior podía generar demoras debido a que los recursos quedaban dentro de un fideicomiso de objeto múltiple, que concentra distintas fuentes de financiamiento y beneficiarios.
La nueva estructura apunta a crear un fideicomiso con destino único para el financiamiento y pago de las obras a cargo de los concesionarios. Según el Gobierno, esto permitirá acelerar los desembolsos y facilitar el cumplimiento de las inversiones obligatorias previstas en los contratos.
El cambio no modifica el objetivo general de avanzar con la privatización de Belgrano Cargas, sino que introduce una modificación sobre el circuito financiero de los recursos obtenidos por la venta de los activos ferroviarios.



